Reflexiones del diario personal: mirada crítica sobre el contexto de intervención
Descripción de la reflexión
Esta entrada recoge una reflexión personal y profesional sobre el contexto en el que se desarrolla la intervención psicopedagógica realizada durante el Prácticum en la Fundación Asindown. A partir de la observación directa, la participación en el día a día del centro y el acompañamiento a jóvenes con discapacidad intelectual, se analizan las consecuencias sociales, educativas y emocionales que derivan de la situación de los colectivos atendidos, así como las políticas educativas y sociales que influyen en dicha realidad.
La reflexión se plantea desde una mirada crítica y ética, entendiendo que la práctica psicopedagógica no puede desligarse del contexto sociopolítico en el que se produce, ni de las condiciones estructurales que influyen en la calidad de vida de las personas con las que intervenimos.
Reflexiones relacionadas con el contexto
Consecuencias de la situación de los colectivos atendidos
Una de las principales consecuencias observadas en los jóvenes con los que he intervenido es el impacto emocional acumulado de experiencias previas de exclusión, acoso escolar y falta de comprensión en etapas educativas anteriores. Estas vivencias no solo afectan a la autoestima y a la percepción de valía personal, sino que condicionan profundamente su forma de relacionarse, su tolerancia a la frustración y su participación en contextos grupales y formativos.
A nivel educativo, estas trayectorias discontinuas generan inseguridad, miedo al error y dependencia excesiva de la validación externa. En el ámbito social y digital, estas carencias emocionales aumentan la vulnerabilidad ante situaciones de riesgo, especialmente en el uso de redes sociales, donde la necesidad de aceptación puede derivar en conductas impulsivas o poco seguras. Todo ello evidencia que las consecuencias de la exclusión no son puntuales, sino acumulativas y profundamente estructurales.
Políticas educativas y sociales que influyen en esta situación
Las situaciones observadas no pueden entenderse únicamente desde una perspectiva individual. Existen políticas educativas y sociales que, aunque promueven la inclusión desde un marco normativo, no siempre se traducen en prácticas reales y efectivas en los centros educativos ordinarios. La falta de recursos humanos especializados, la escasa formación del profesorado en educación emocional y atención a la diversidad, así como la presión por cumplir currículos poco flexibles, contribuyen a que muchos alumnos con discapacidad intelectual no reciban el acompañamiento que necesitan.
Asimismo, la fragmentación entre los ámbitos educativo, social y laboral dificulta la continuidad de los apoyos, generando transiciones poco cuidadas que aumentan la sensación de desprotección. Aunque existen avances legislativos, la brecha entre la normativa y la realidad cotidiana sigue siendo una de las principales causas de desigualdad y exclusión.
Cambios necesarios para mejorar la calidad de vida
Para propiciar una mejora real en la calidad de vida de las personas con las que intervenimos, es imprescindible un cambio de enfoque que sitúe el bienestar emocional y la dignidad personal en el centro de las políticas educativas y sociales. Resulta fundamental reforzar la educación emocional de manera transversal desde etapas tempranas, así como garantizar apoyos estables y continuados a lo largo de las diferentes etapas vitales.
También es necesario fomentar modelos educativos más flexibles, accesibles y centrados en la persona, que reconozcan la diversidad como un valor y no como un problema. Desde la práctica psicopedagógica, esto implica trabajar no solo con los usuarios, sino también con los contextos, promoviendo la sensibilización, la formación de profesionales y la coordinación entre servicios.
Oportunidades y riesgos para la misión de la organización
La Fundación Asindown ofrece numerosas oportunidades para el desarrollo integral de las personas con discapacidad intelectual, destacando su enfoque inclusivo, el trabajo interdisciplinar y la creación de itinerarios formativos ajustados a las necesidades reales de los jóvenes. El compromiso del equipo profesional y la filosofía centrada en la persona constituyen una fortaleza clave para el cumplimiento de su misión.
No obstante, también se identifican algunos riesgos, como la dependencia de recursos externos, la sobrecarga de los profesionales y la dificultad para dar continuidad a determinados proyectos por limitaciones temporales o presupuestarias. A ello se suma el reto de adaptarse a una sociedad cada vez más digitalizada, donde los riesgos sociales y emocionales evolucionan rápidamente, exigiendo una actualización constante de las estrategias de intervención.
Reflexión final
Esta reflexión me ha permitido comprender que la intervención psicopedagógica va más allá de la aplicación de técnicas o programas concretos. Implica posicionarse éticamente, cuestionar las estructuras que generan desigualdad y asumir una responsabilidad social como profesional de la educación. Acompañar a estos jóvenes ha reforzado mi convicción de que la psicopedagogía debe ser una herramienta de transformación social, orientada no solo al desarrollo individual, sino también a la construcción de contextos más justos, inclusivos y humanos.


Este es un espacio de trabajo personal de un/a estudiante de la Universitat Oberta de Catalunya. Cualquier contenido publicado en este espacio es responsabilidad de su autor/a.