Reflexiones del diario personal: trabajo en equipo, mirada psicopedagógica e identidad profesional
Descripción de la reflexión
Esta entrada recoge una reflexión personal y profesional sobre mi experiencia de trabajo en equipo multidisciplinar, la aportación específica de la psicopedagogía en el contexto de prácticas, la relación establecida con las personas beneficiarias de la intervención y el proceso de construcción de mi identidad profesional como futura psicopedagoga. La reflexión se basa en la observación directa, la participación activa en el proyecto de intervención y el análisis crítico del propio rol dentro del equipo y de la institución.
Reflexiones relacionadas con el trabajo en equipo multidisciplinar
Mi posicionamiento ante otros/as profesionales
Durante las prácticas he procurado posicionarme desde una actitud de respeto, escucha activa y colaboración, reconociendo el saber experto de las formadoras y del resto de profesionales del centro. He entendido mi rol como psicopedagoga en prácticas no desde la imposición, sino desde la aportación progresiva, fundamentada teóricamente y ajustada al contexto. Este posicionamiento me ha permitido generar relaciones profesionales basadas en la confianza y el reconocimiento mutuo.
Dificultades encontradas en el trabajo en equipo
Una de las principales dificultades ha sido encontrar el equilibrio entre proponer iniciativas propias y respetar las dinámicas ya establecidas en el centro. En algunos momentos, la diversidad de enfoques profesionales implicó tiempos más largos de consenso y ajustes continuos en la planificación. Asimismo, la falta de tiempo para la coordinación formal limitó en ocasiones la posibilidad de profundizar en la evaluación conjunta de las intervenciones.
Propuestas de mejora en el trabajo en equipo
Para mejorar los resultados del proyecto, considero necesario reforzar espacios estables de coordinación interdisciplinar, donde se compartan observaciones, se consensúen objetivos y se evalúe de forma conjunta el impacto de las intervenciones. La incorporación sistemática de momentos de reflexión compartida permitiría optimizar recursos, unificar criterios y enriquecer las actuaciones desde miradas complementarias.
Aportaciones personales al equipo
Mi principal aportación al equipo ha sido la introducción de una mirada psicopedagógica centrada en la educación emocional, la metacognición y la adaptación de materiales en lectura fácil. También he contribuido a generar espacios de reflexión sobre el impacto emocional de las experiencias previas de bullying y sobre la importancia del acompañamiento respetuoso en los procesos formativos.
Reflexiones relacionadas con la psicopedagogía
Aportación de la perspectiva psicopedagógica al equipo
La psicopedagogía aporta al equipo una mirada integradora que conecta los aspectos emocionales, cognitivos, sociales y contextuales de las personas. Esta perspectiva permite comprender las conductas no como hechos aislados, sino como respuestas a trayectorias vitales marcadas por experiencias educativas y sociales concretas.
Aspectos psicopedagógicos aportados al centro de prácticas
Durante el Prácticum he aportado herramientas de evaluación cualitativa, estrategias de educación emocional y propuestas de intervención ajustadas a las necesidades reales del grupo. Asimismo, he contribuido a introducir el concepto de alfabetización digital emocional, ampliando la intervención más allá del ámbito académico hacia la vida cotidiana de los jóvenes.
Intervenciones más ajustadas a las necesidades detectadas
La intervención que mejor se ajusta a las necesidades del grupo es aquella que combina educación emocional, acompañamiento individualizado y trabajo grupal, con metodologías activas, visuales y participativas. Este enfoque favorece la implicación de los jóvenes y promueve aprendizajes significativos y transferibles a otros contextos.
Reflexiones relacionadas con las personas beneficiarias de la intervención
Relación con las personas usuarias
La relación establecida con los jóvenes ha sido cercana, respetuosa y basada en la confianza. He procurado situarme desde un rol de acompañamiento, evitando posiciones jerárquicas y favoreciendo un clima de seguridad emocional que permitiera la expresión libre de vivencias y emociones.
Visión de mi tarea como psicopedagoga
Los participantes han percibido mi tarea como una figura de apoyo y referencia, asociada a la escucha, la calma y la ayuda para comprender lo que sienten. Esta percepción refuerza la importancia del vínculo como elemento clave de la intervención psicopedagógica.
Relación de las personas usuarias con la institución
La relación de los jóvenes con la institución es, en general, positiva y se caracteriza por un sentimiento de pertenencia y seguridad. No obstante, las experiencias educativas previas influyen en su manera de posicionarse ante el aprendizaje, lo que refuerza la necesidad de intervenciones emocionalmente reparadoras.
Participación en la intervención
La participación fue progresiva y creciente a lo largo del proyecto. A medida que se consolidó el clima de confianza, los jóvenes mostraron mayor implicación, iniciativa y capacidad de reflexión sobre su propio proceso.
Reflexiones relacionadas con la propia identidad profesional
Límites, potencialidades y habilidades personales
Las prácticas me han permitido identificar tanto mis límites como mis potencialidades. Entre los límites, destaco la necesidad de seguir desarrollando recursos para la gestión de situaciones emocionalmente intensas. Entre las potencialidades, he descubierto habilidades como la escucha activa, la empatía, la capacidad de adaptación y la contención emocional.
Relación entre el Máster y la práctica
El proceso de aprendizaje del Máster ha encontrado en estas prácticas un espacio de aplicación real y significativa. Los contenidos teóricos sobre educación emocional, inclusión, evaluación psicopedagógica y ética profesional han cobrado sentido al ser puestos en práctica en un contexto real, reforzando un aprendizaje profundo y experiencial.
Reflexión final
Esta experiencia ha sido clave en la construcción de mi identidad profesional. Me ha permitido posicionarme como psicopedagoga desde una mirada ética, reflexiva y comprometida con el bienestar de las personas. He comprendido que el trabajo psicopedagógico requiere no solo conocimientos técnicos, sino también sensibilidad, capacidad de diálogo y una actitud constante de aprendizaje y revisión de la propia práctica.


Este es un espacio de trabajo personal de un/a estudiante de la Universitat Oberta de Catalunya. Cualquier contenido publicado en este espacio es responsabilidad de su autor/a.